Revolución ¿Hasta cuándo?

28 Abr

Cansina pregunta. La estoy oyendo a manera de queja y lamento desde principios de los 60. También he oído: ¿Cuánto durará esto? (y dura) ¿Cuándo se irán? (Y no se van; son otros los que se van, a Miami, a Mallorca, etc.) Y “esto”, ¿Cuándo acabará? Y la cuestión, queridos lectores, es que “esto” no se acaba sino que “hay que acabarlo”. ¿Y cómo acabarlo? Unos creen que pacíficamente, otros no. Los hay que con toda honestidad y denuedo trabajan seriamente por lograr lo primero. Otros se aprovechan de la situación al extremo de que les sirve como medio de vida. (En alguno casos una vida bastante holgada) Luego están los impostores infiltrados, dentro y fuera de Cuba, que al final hacen lo que agradan a los hermanos Castro y su pandilla de matones. (Les conozco muy bien) Entre la disidencia interna los hay que han optado por la huelga de hambre. Como ser humano normal y como cubano bien nacido, se me parte el alma cuando tengo que asimilar estos casos. Sin embargo, lamento tener que decir, con mucho respeto, que no comparto esta postura. No me parece inútil ni mucho menos, pero si poco práctica. Jamás criticaré a nadie que por medios pacíficos trabaje en favor de la libertad, al contrario, les rogaría que continúen aunque mi postura sea otra. Hay circunstancias en que el pacifismo encaja; en mi modesta opinión creo que en el caso de Cuba ¡NO! Estamos enfrentados a un monstruo (los que lo estamos) y los monstruos no tienen conciencia, Creo que a los Castro les satisface ver como sus enemigos ideológicos perecen en huelga de hambre. De hecho los tildan de delincuentes. Yo soy participe de seguir el ejemplo que nos legó el Ejército Mambí. Ninguno hizo huelga de hambre. Los que decidieron arriesgar su vida en la manigua redentora y tuvieron la mala suerte de perecer en ella, murieron matando. Es verdad que se luchaba contra una potencia colonialista extranjera. Ahora sería una lucha fratricida, pero contra hermanos de “mala semilla” como los denominó Martí. Hermanos que han secuestrado y sometido mediante la represión a nuestro pueblo y lo han llevado en algunos casos a situaciones parecidas a las de los campos de concentración de Valeriano Weyler. (¡Si lo sabré yo!)  Todo cuanto ha acontecido y acontece en Cuba debería escandalizar más a los pacifistas que la postura de emplear la fuerza para acabar de una vez con tanto atropello.

¿Cómo se derrotó a Batista? A Batista no lo derrotaron los pacifistas; lo derrotó la lucha armada. (Y fue fratricida, pero “necesaria e inevitable” como dijo Martí) A Batista lo derrotaron la guerrilla en las montañas y los atentados, sabotajes, secuestros, y bombas en las zonas urbanas. ( “Yo estuve presente”) Las críticas que recibíamos en su mayor parte venían de los adictos al régimen. ¿No había pacifistas entonces? Los oprimidos tienen más derecho que nadie a elegir el tipo de estrategia que los libere. Con Fidel ¿Qué hacemos? ¿Seguimos dándole satisfacciones? ¿Le cultivamos una rosa blanca? Martí cultivó una para el cruel, pero al final murió luchando en la manigua. En Dos Ríos. ¿Se acuerdan? Y ese triste día no llevaba en la mano su pluma de escribir ni una rosa blanca, sino un arma de fuego. También Jesucristo no paraba de predicar con amor infinito, pero en cierta ocasión echó a los fariseos del templo de una manera que a lo mejor a según qué pacifista se le antoje como poca ortodoxa. El monstruo al cual nos enfrentamos, entró por la fuerza y a mí la experiencia me dice que si no es por la fuerza, continuará machacándonos. No quiero que esto se interprete como una incitación a la lucha. No le digo a nadie que “haga”; solo digo lo que “habría que hacer”. ¿Quiénes deberían hacerlo? Los que tengan las posibilidades tanto dentro como fuera; sean cubanos ó marcianos. (si lo creen oportuno) Mientras tanto seguiremos gastando (yo el primero) ríos de tinta, toneladas de papel, nos quedaremos afónicos de tanto bla-bla-bla  y el  monstruo se regodeará en su redil. Hoy Fidel, mañana Raúl, pasado quién sabe. Al paso que vamos (lamentable) el castrismo sobrevivirá a Castro. Los cabos están bien atados.

Por último me despido con el deseo más sincero de que mi postura con el tiempo, resulte errónea. ¡Ojalá me equivoque! A los pacifistas les aliento a que sigan adelante ¡Buena Suerte!

El próximo artículo: Cómplices y Aprovechados. Hasta pronto y muchas gracias.

PD. Juan Pablo II en Cuba dijo: No esperéis a que todo os venga dado.

Anuncios

Una respuesta to “Revolución ¿Hasta cuándo?”

  1. IRENE 30 abril, 2010 a 3:47 pm #

    Me encanta leerte.Con que vehemencia escribes! Muy bueno. Gracias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: